Rectores de las universidades del SUJ unen sus voces para exigir justicia con paz y reconciliación para México
  • En el marco de la reunión anual del Sistema Universitario Jesuita, los rectores y directores generales de nuestras ocho universidades unificaron su voz para reclamar justicia, paz y reconciliación en México.

 

  • El profundo dolor e indignación por los asesinatos de Javier Campos, Joaquín Mora y Pedro Palma, se convirtieron en el marco de las reflexiones, exigencias y esperanzas de los rectores y directores generales en el SUJ para transformar las condiciones de violencia que diariamente enfrentan las y los mexicanos.

 

  • “Las autoridades deben garantizar condiciones de seguridad y dignidad para toda la población”; reclamaron los rectores y directores generales del SUJ.

 

 

Teniendo como sede IBERO León, el Dr. Luis Arriaga Valenzuela S.J., rector de Ibero Ciudad de México, el Mtro. Mario Ernesto Patrón Sánchez, rector de Ibero Puebla, el Mtro. Luis Alfonso González Valencia S.J., rector de Ibero León, el Dr. Alexander Paul Zatyrka Pacheco S.J., rector del ITESO, el Mtro. Juan Luis Hernández Avendaño, rector de Ibero Torreón, el Dr. Oscar Arturo Castro Soto, director general del TUVCH; el Dr. Francisco Morfín Otero, director del ISIA; y el Mtro. Florentino Badial Hernández, director general de Ibero Tijuana;  se encontraron, como cada año, para analizar la realidad y tomar decisiones sobre la ruta del Sistema Universitario Jesuita.

 

Con un ánimo dolido e indignado por al asesinato de los padres jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, así como del señor Pedro Palma, los trabajos iniciaron con un panel en el que los rectores y directores generales del SUJ expresaron su llamado a garantizar una vida digna y segura para todas las personas en México.

 

El Mtro. Mario Patrón inició diciendo: “Los asesinatos de los jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora ocurren en el marco de una dinámica de violencia exacerbada a lo largo de nuestro país, que lastima y condiciona diariamente la vida de nuestra sociedad. Esto pone en evidencia la ineficacia de la política de seguridad del Estado en todos sus niveles, pero también la profunda crisis del modelo civilizatorio en el que se arraiga la discordia”.

 

Por su parte, el Dr. Luis Arriaga enfatizó la exigencia a las autoridades locales y federales en cuanto a cumplir las obligaciones derivadas de los más altos estándares internacionales de derechos humanos que México ha contraído mediante los diversos tratados de los que es parte: “Denunciamos de manera abierta los hechos en que nuestros hermanos murieron, tal como les ha sucedido a miles de personas en nuestro país. Frente a este contexto de violencia buscamos el esclarecimiento de los hechos, la cual es una obligación vinculada a los derechos de las víctimas y de la sociedad en cuanto a conocer lo qué está pasando. El segundo aspecto es el derecho a la justicia mediante una investigación diligente que identifique a los responsables y garantice su adecuado procesamiento y sanción para evitar la impunidad. El tercer aspecto es la reparación y, dentro de ella, las medidas de no repetición desde un enfoque individual y colectivo para que esto no vuelva a ocurrirle a nadie más”.

 

El Mtro. Florentino Badial Hernández, director general de la Ibero Tijuana, enfatizó que las universidades jesuitas están llamadas a la construcción de un mundo donde imperen la paz, la justicia y la reconciliación: “Nos compete preguntarnos sobre las causas profundas de la violencia y también estamos llamados a promover y provocar la reconciliación y la paz, las cuales van unidas a la garantía y vigencia plena de la justicia para todas y todos”.

 

En cuanto a la respuesta de las autoridades frente a la violencia, el rector del ITESO, Dr. Alexander Paul Zatyrka Pacheco S.J. reflexionó: “Lo que hemos leído en estos días de tragedia son las críticas sistemáticas a la pobre respuesta por parte de las autoridades de todos los niveles. La manera en que se tiran la pelota y se culpan unos a otros. Es evidente que estos colectivos políticos no van a actuar si no hay suficiente presión de la sociedad civil. No podemos seguir esperando a que estas agrupaciones políticas tomen conciencia y se pongan a actuar”.

 

Por su parte, el Dr. Óscar Arturo Castro Soto, director general del Tecnológico Universitario del Valle de Chalco (TUVCH), enfatizó la importancia de enfocar las causas de los actos de violencia, así como resaltar la tibieza de las autoridades al abordar el tema de la seguridad: “Los gobiernos heredaron la penetración del crimen organizado en la vida cotidiana de las personas: a los campesinos los obligan a sembrar droga, y a las juventudes se les presiona para venderla y consumirla. Dicha penetración en la cotidianidad no se va a solucionar con la actual política social de apoyo a las personas adultas mayores, a las madres solteras o a los campesino. Eso no compite con la coacción que vive la gente más pobre en los diferentes contextos de nuestro país”.

 

El Dr. Francisco Morfín Otero, director del ISIA, aseguró que el asesinato de los sacerdotes jesuitas que trabajaban con pueblos originarios de Chihuahua no es un acto aislado: “los pueblos originarios viven permanentemente bajo el terror y la muerte de parte del crimen organizado y de los megaproyectos”.

 

El Mtro. Juan Luis Hernández Avendaño, rector de Ibero Torreón, fue claro en asegurar que vivimos un Estado fallido: “Cuando el Estado no tiene control territorial y permite que grupos armados privados lo tengan, eso es un Estado fallido y tiene muchos años que en México lo vivimos. Acá las personas estamos estamos solas, sometidas a la ley del más fuerte, y lo estamos porque a los gobiernos locales y federales no les interesa proteger a las y los mexicanos en clave de bien público. Frente a ello, es inútil que los mexicanos nos peleemos y nos dividamos por defender a un partido o a otro; lo que nos toca es exigir, a quien quiera que este en el poder local o federal, el propósito básico de cualquier Estado que es garantizar seguridad y paz”.

 

Por su parte, el Mtro. Luis Alfonso González Valencia S.J., rector de Ibero León, señaló que las universidades del SUJ seguirán acompañando a las personas afectadas por la descomposición social y la violencia que se vive en todas las regiones del país. Enfatizó el reclamo a las autoridades en cuanto replantear la política de seguridad, para lo que el SUJ pone a disposición sus capacidades, su inteligencia y la investigación que realiza en favor de respuestas pertinentes y eficaces a la violencia que se vive en México.

 

Para finalizar, el rector de Ibero Puebla, Mtro. Mario Ernesto Patrón Sánchez, llamó a que como sociedad no normalicemos la violencia: “Somos un país de víctimas de la violencia: Más de 100 mil personas desaparecidas, más de 300 mil víctimas letales de homicidio doloso a causa de la mal llamada ‘guerra contra el crimen organizado’, más de 250 mil personas víctimas del desplazamiento forzado. Frente a una institucionalidad débil, corrompida y omisa, es en la organización social donde está la esperanza y el potencial de transformación”.

 

Como idea final, los rectores y directores generales del SUJ enfatizaron que nuestra comunidad universitaria pone al servicio de todos los actores el acervo intelectual y la experiencia institucional con que contamos para construir propuestas socialmente pertinentes a favor de la justicia, la paz y la reconciliación; también abrimos nuestras universidades como ágoras de discusión y de construcción de acuerdos, no de polarización política ni de crispación social.

 

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