Investigadora del SUJ evalúa la pertinencia de desaparecer los hospitales psiquiátricos en México
  • El 16 de mayo el presidente Andrés Manuel López Obrador publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto para extinguir los hospitales psiquiátricos, para ser sustituidos por clínicas de atención integral.

 

 

La desaparición de los hospitales psiquiátricos donde la gente es aislada de su familia y de la sociedad ha sido una medida con buenos resultados en diversos países del mundo. Esto ha funcionado debido a que el encierro se ha sustituido por rehabilitación, reinserción y respeto a los derechos humanos de las personas con padecimientos psiquiátricos.

 

Al respecto, Claudia Vega Michel, académica e investigadora en psicología del SUJ, señala que los cambios a la Ley General de Salud establecen que las personas con padecimientos psiquiátricos deben ser atendidas con un enfoque comunitario y requieren de ser habilitadas como parte activa y funcional de la sociedad. Si bien esto es importante, la académica considera que aún no existen las condiciones para lograr ese cambio: “Un primer paso es que todos los hospitales generales, públicos y privados, deberían tener un área de atención especializada en trastornos mentales. También habría que orientar a los familiares para que puedan apoyar y contener a los pacientes desde sus casas”.

 

La experta en psicología considera que para implementar el decreto es indispensable garantizar que los tratamientos médicos puedan ser seguidos al pie de la letra: “Actualmente la adherencia a los tratamientos es difícil debido al desabasto de psicofármacos en el país. La mayoría de quienes padecen trastornos mentales pueden ser funcionales y mantenerse estables si se apegan al uso de sus medicamentos. En la medida en que los pacientes presentan menos crisis, entonces requieren menos de ser internados en este tipo de instituciones”.

 

De igual forma, la investigadora señala que otro reto a superar es lograr una infraestructura adecuada para prevenir, diagnosticar e intervenir: “En México, la gente tarda entre 8 y 20 años en recibir un diagnóstico. Muchas personas que viven en estos lugares es por abandono, la mayoría de estos lugares están en la periferia de la ciudad donde no pasa nadie. Hasta ahora nuestro modelo de atención está basado en medicar a las personas y encerrarlas. Las familias las dejan allí porque no saben cómo tratarlas y no las aguantan”.

 

En cuanto al decreto recién publicado, Claudia Vega se dice preocupada debido al destino que tendrán las personas que ya viven en un hospital psiquiátrico: “Muchas personas llevan muchos años allí. Sus familiares ya no están o murieron. Algunos llegaron muy pequeños, allí crecieron y allí han vivido, ¿qué va a pasar con esas personas?, ¿a dónde van a ir?, ¿quién los va a cuidar?”.

 

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Claudia Vega Michel, académica del ITESO

 

Por otro lado, la académica considera que un aspecto positivo del decreto es que establece la vigilancia y el respeto a los derechos humanos de los pacientes.

 

En cuanto al proceso de ejecución del decreto, la investigadora en el SUJ señaló pertinente contemplar los siguientes aspectos:

 

  • Realizar un censo para saber cuántas personas tienen como hogar una clínica de salud mental para definir su destino y quiénes se harán cargo de ellas después de que salgan de dichos espacios.
  • Recuperar experiencias y modelos de países en vías de desarrollo, como India, en donde capacitan a enfermeras comunitarias para dar seguimiento a quienes son atendidos en sus casas.
  • Construir esquemas de prevención desde la infancia, donde se involucre a las familias, que las familias reciban apoyo, en que las escuelas también participen.

 

Sin duda, una deuda en el esquema de salud de nuestro país es la atención integral a la salud mental. Como SUJ consideramos un acierto que el decreto presidencial de mayo pasado considere un modelo de atención comunitaria y comience a incorporar un enfoque de derechos humanos, el cual debe guiar todas las decisiones y acciones que se implementen a nivel federal, estatal y municipal para lograr una atención digna, de calidad y efectiva a las personas con padecimientos mentales.

 

Para acompañar y fortalecer ese proceso, como SUJ ponemos a disposición de los actores encargados de ejecutar del decreto nuestros saberes, propuestas, modelos de acompañamiento y experiencia en la atención de la salud mental con enfoque de derechos humanos a fin de maximizar los beneficios y lograr una adecuada implementación a favor de las personas con padecimientos psiquiátricos y sus familias.

 

 

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