Integración de niños y niñas a la presencialidad escolar: un reto del sector educativo y de las familias
  • En el retorno a la presencialidad escolar es estratégico fortalecer la confianza de las niñas y los niños mexicanos para lograr que se integren como una comunidad de cuidado y protección mutua.

 

 

Muchos niños y niñas que no volvieron a clases presenciales en agosto de 2021, deberán volver a sus aulas este inicio de año. Si bien para la mayoría es algo esperado, también es cierto que ésta situación podría hacerlos sentir en desventaja después de dos años de pandemia. La Dra. Cristina Curiel Castelazo, especialista en infancias y académica de la Licenciatura en Psicología de IBERO Ciudad de México, considera fundamental que padres y maestros estén atentos durante esta etapa escolar.

 

Cristina considera que esas niñas y niños, al ser los últimos que quedaban de incorporarse al esquema presencial, podrían pensar que se perdieron de momentos, experiencias y conocimientos importantes aún cuando hayan estado presentes desde la virtualidad.

 

Considerando esta realidad, la especialista en infancias observa que los maestros y los trabajadores escolares deben esmerarse en acompañar a las niñas y niños para lograr que se integren y se sientan seguros de platicar sobre cómo se sienten con el regreso a la presencialidad. De igual forma, la académica de la universidad jesuita enfatiza la importancia de estar atentos a los signos de angustia, ansiedad y depresión en las y los infantes, pues existen muchas posibilidades de que hayan recibido o atestiguado violencia mientras estuvieron en confinamiento: “No puede negarse que la situación emocional impacta nuestra atención, memoria y procesos de aprendizaje. Por eso es importante hablarlo con ellos y ellas, haciéndoles saber que, aunque sea difícil al principio, hablar les ayudará a sentirse mejor pues las maestras y los maestros estamos para apoyarles”.

 

La académica en el SUJ, considera que la mejor forma de enfrentar estos retos es mediante un esquema de acompañamiento colaborativo entre padres y docentes: “Ello podrá ayudar a identificar síntomas, como distracción, así como realizar un registro de agresiones y violencias que realicen las y los infantes, pues cuando las niñas y los niños no saben como procesar una emoción que los abruma pueden actuar de diferentes formas. Se trata de que padres y maestros puedan complementarse y lograr información similar para no provocar más ansiedad a los niños”.

 

Para las universidades confiadas a la Compañía de Jesús en México es fundamental compartir conocimiento pertinente para contribuir al mejor desarrollo de la enseñanza básica en nuestro país. En este contexto, el trabajo colaborativo entre la familia y los maestros será estratégico, como lo es en la mayoría de los procesos educativos y de acompañamiento enfocados a prevenir crisis psicoemocionales y situaciones de exclusión y violencia en el contexto escolar.

 

 

Más
Noticias

Facebook
Twitter
es_MXSpanish