Pandemia, interpelación a nuestro quehacer universitario

  • El Rector del ITESO destacó en su informe el compromiso de las universidades del SUJ en medio de la pandemia con las prioridades apostólicas de caminar con los pobres y vulnerables, el acompañamiento a los jóvenes, el cuidado de la casa común, y el camino hacia Dios a través de la espiritualidad del discernimiento y los Ejercicios Espirituales.
  • Luis Arriaga acudió a la cita de Ignacio de Loyola al recomendar a la comunidad universitaria trabajar –más en este tiempo de COVID-19– “como si todo dependiera de nosotros, sabiendo que depende de Dios”.

 

El doctor Luis Arriaga Valenzuela, S.J., presentó su segundo informe como Rector del ITESO, en donde resumió el espíritu de esta institución del SUJ al destacar que ante los grandes desafíos de la realidad su talante se caracteriza por generar “conocimiento y propuestas, y trabajar en red desde un profundo arraigo a nuestra región”.

Lo anterior refrendado en los hechos por cómo el ITESO se adaptó a contra reloj a la nueva realidad provocada por la emergencia sanitaria, que desde mediados de marzo obligó al confinamiento y a trasladar todos los cursos al modo en línea; además de institucionalmente plantar cara a la contingencia de salud con la propuesta y realización de iniciativas diversas para apoyar a la sociedad.

El compromiso social del ITESO se puso de manifiesto en que, pese a la sacudida de la pandemia en todos los ámbitos, se lograron mantener los apoyos económicos a los estudiantes (los mayores de cualquier otra universidad en la región), asimismo en el plano interno administrativo se conservaron la salud financiera de la institución y los empleos de su planta laboral.

De igual manera, el también presidente de AUSJAL aludió a la identidad ignaciana de la universidad al decir que el Centro Universitario Ignaciano (CUI) ha venido haciendo un trabajo transversal, consolidando la formación para estudiantes, profesores y colaboradores, además de brindar acompañamiento a muchas personas.

Arriaga añadió que gracias al trabajo colaborativo de estudiantes, profesores, personal administrativo y padres de familia ha sido posible salir adelante de manera satisfactoria en medio de una situación histórica excepcional: “El compromiso que nuestra comunidad ha mostrado nos alienta y nos da confianza para seguir adelante”.

Para concluir, el Rector expresó que “la sacudida que nos ha dado la pandemia es una interpelación para que reflexionemos sobre nuestro quehacer universitario”, y remató citando la recomendación de Ignacio de Loyola: “trabajemos como si todo dependiera de nosotros, sabiendo que depende de Dios”.

 

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