La investigación en el SUJ busca servir al país

  • Luis Arriaga, SJ, participó en el foro sobre el presupuesto federal para Jalisco, en el que hizo un llamado al Conacyt para reconsiderar la no renovación de los convenios con las universidades privadas para dar estímulos a sus investigadores para proyectos de desarrollo científico y tecnológico.
  • La investigación en el SUJ busca hacer enlaces con diferentes disciplinas para que el interés no obedezca al de un investigador, sino a los problemas del país que de forma conjunta pueda aportar.

 

El sentido de la investigación en una universidad jesuita es incidir para transformar a las sociedades, pero no como utopía, en alusión a aquello que nunca tuvo lugar, sino en la dirección de hacer posible un lugar bueno para vivir de manera digna. El Sistema Universitario Jesuita se compromete con la investigación en una formación sólida en valores, que es un legado importante grabado en el disco duro de la tradición jesuita desde sus orígenes. Allí está puesto el énfasis.

Con una metáfora puede ilustrarse que formar en valores significa formar salmones que sepan nadar a contracorriente, y que en el momento de engendrar vayan a su fuente originaria dispuestos a una entrega total en el servicio a los demás. Esto es lo típico de una universidad inspirada en la tradición ignaciana.

La investigación en una universidad jesuita no está subordinada a la docencia sino a servir al país. Por eso el reto está en diseñar investigaciones congruentes con los problemas que hay que resolver, sobre todo en países como el nuestro en donde lo cotidiano es la violencia, la desnutrición, el hambre, los migrantes, que son aspectos de la realidad que hay que examinar con profundidad.

La investigación en el SUJ busca hacer enlaces con diferentes disciplinas para que el interés no obedezca al de un investigador, sino a los problemas del país que de forma conjunta pueda aportar.

Suspensión de recursos del Conacyt para IES privadas es un acto de discriminación

La extinción de los 109 fideicomisos, muchos de ellos relativos a investigación científica, y el anuncio del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a las universidades privadas de que ya no cubrirá los estímulos de los académicos integrantes del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) “amenazan la posibilidad de que México consolide un aparato de ciencia y tecnología de talla mundial”, señaló Luis Arriaga, SJ, rector del ITESO y presidente de la AUSJAL, quien participó en el foro sobre el presupuesto federal para Jalisco que reunió a representantes del gobierno estatal y de Guadalajara, del poder judicial, instituciones educativas públicas y privadas, organizaciones civiles y del sector privado.

Luis Arriaga, SJ, hizo un llamado al Conacyt para reconsiderar la no renovación de los convenios con las universidades privadas para dar estímulos a sus investigadores para proyectos de desarrollo científico y tecnológico. Destacó que el estímulo que recibían los investigadores de universidades privadas estaba fundamentado en procesos de evaluación igual de rigurosos que a los que se someten quienes pertenecen a instituciones públicas.

“La suspensión del pago es en los hechos un acto de discriminación en razón de su adscripción institucional”, resaltó y agregó que estos cambios podrían “incentivar una fuga de cerebros del estado y del país, así como complicar los procesos de repatriación del talento mexicano formado en el extranjero en un contexto sanitario que ha dejado más que clara la importancia de la ciencia”.

Agregó que a la par del convenio mediante el cual el Conacyt pagaba estímulos a los investigadores, las universidades privadas destinaban un monto equivalente a fondos de investigación, que muchas veces sobrepasaba la inversión del consejo. “Lo más importante es que la innovación tecnológica y los productos científicos financiados con estos recursos, así como la formación de capital humano no eran para beneficio del Conacyt, sino eran para el beneficio del país”.

El Rector hizo un llamado al Conacyt para reconsiderar su posición y detalló que la no renovación de los convenios con las instituciones de educación privada equivale a uno por ciento de su presupuesto total.

“Dicha reducción afectará no sólo a nuestros investigadores sino también a los grupos de redes e instituciones con los que colaboran tanto en México como en el extranjero, afectación que podría tardar décadas en ser subsanada”. Por último, Luis Arriaga, SJ, se dijo abierto a dialogar con la finalidad de encontrar soluciones de manera conjunta con las autoridades.

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