El PDH IBERO y AI ganan premio internacional al denunciar mal uso de gas lacrimógeno.

  • El proyecto Tear Gas: An Investigation precisa que el gas lacrimógeno es un arma menos letal, lo que significa que mal usada puede provocar daños graves contra las personas.

 

En el imaginario colectivo el gas lacrimógeno esta considerado como una herramienta no riesgosa y legítima para usarse en manifestaciones de personas que pueden tornarse violentas.

En la realidad, las fuerzas policiales usan el gas lacrimógeno frecuentemente en cantidades excesivas contra manifestantes que suelen ser, mayoritariamente, pacíficas o disparando los proyectiles directamente contra las personas, formas para las que no fue concebido.

Con la finalidad de documentar y desalentar el uso inadecuado y violatorio de los derechos humanos del gas lacrimógeno, Amnistía Internacional puso en marcha la plataforma Tear Gas: An Investigation en el que participaron el Programa de Derechos Humanos de la universidad jesuita de la Ciudad de México y estudiantes de la misma.

Este proyecto ganó, tras obtener el 36% del total de los votos populares, el primer lugar en la categoría activismo de The Webby Awards, premio a la excelencia en el internet que otorga la Academia Internacional de Artes y Ciencias Digitales de Estados Unidos.

El proyecto Tear Gas: An Investigation precisa que el gas lacrimógeno NO es un arma NO LETAL sino es un arma MENOS LETAL, lo que significa que su uso debe estar plenamente regulado y controlado para evitar los efectos negativos y de alto riesgo que su mal uso puede provocar contra las personas.

Es un consenso creciente entre juristas del mundo el que el uso abusivo del gas lacrimógeno puede constituir tortura y malos tratos. Amnistía Internacional ha documentado numerosos casos que pueden considerarse tortura en arreglo al derecho internacional debido al dolor o sufrimiento grave causado por gas lacrimógeno, como quemaduras graves, asfixia y problemas respiratorios a largo plazo, así como casos en los que su uso fue claramente punitivo.

Según las directrices de Amnistía Internacional sobre el uso de la fuerza, el gas lacrimógeno únicamente puede usarse en situaciones de violencia generalizada para dispersar a una multitud, y sólo cuando todos los demás mecanismos no puedan contener la violencia. Este gas podrá usarse cuando la gente tenga la oportunidad de dispersarse. No puede usarse en espacios cerrados o donde las vías públicas u otras salidas estén bloqueadas. Antes de usarse debe advertirse a las personas que se utilizarán estos medios y se les permitirá dispersarse. Nunca podrán dispararse cartuchos con sustancias químicas irritantes directamente contra una persona, se evitará la exposición repetida o prolongada al gas y se iniciarán medidas de descontaminación inmediatamente después de su uso.

Este proyecto analizó 500 videos de uso de gas lacrimógeno en 31 países para documentar el uso abusivo y violatorio a los derechos humanos de este elemento, entre ellos cuatro videos de México. Para conocer el informe completo puedes acceder a https://t.co/owqlMcChdf?amp=1

En el SUJ hacemos eco de la importancia y relevancia de este proyecto y nos congratulamos de lograr colaboraciones que pueden contribuir a la protección y garantía de los derechos humanos de las personas que se manifiestan y reclaman ante los poderes públicos. Extendemos nuestras felicitaciones a Amnistía Internacional y al Programa de Derechos Humanos de IBERO Ciudad de México por el reconocimiento que han recibido.

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