Derechos humanos, eje del trabajo de las universidades jesuitas

  • En el panel “Universidad, autonomía y derechos humanos” los rectores de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México-Tijuana, Puebla y del ITESO destacaron la importancia de la justicia como elemento necesario para la reconciliación.

 

Las nuevas amenazas a la autonomía de las universidades, la crisis de derechos humanos que vive el país y que no cesa, así como la justicia como elemento necesario para la reconciliación fueron algunos puntos que David Fernández, SJ; Luis Arriaga, SJ, y Mario Patrón, rectores de la Universidad Iberoamericana (Ibero) Ciudad de México-Tijuana, del ITESO y de la Ibero Puebla, respectivamente, abordaron en el panel “Universidad, autonomía y derechos humanos”, el pasado viernes 6 de diciembre en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

David Fernández, SJ, señaló que la autonomía de las universidades debería ser parte de la agenda social, puesto que no solo les atañe a las instituciones educativas sino que “garantiza el derecho de toda la sociedad a tener una educación pertinente y de calidad, garantiza la libertad de pensamiento”.

El Rector de la Ibero Ciudad de México-Tijuana afirmó que hay factores que amenazan dicha autonomía como las restricciones al financiamiento público, la mercantilización de conocimientos y la censura a posturas críticas.

La educación, dijo el jesuita, se ha convertido en una mercancía. “Ya no es un bien público, no es un derecho humano, sino una mercancía para quien la puede comprar”, y advirtió que los mercados tratan de que las universidades respondan a las necesidades de producción.

Al hablar de que estamos en la época de la post censura, Fernández Dávalos detalló que ya no es necesario que la censura la ejerza el gobierno. “Basta que publiques en Facebook algo que sea alternativo o crítico para que la sociedad se te eche encima para imponer la visión hegemónica dominante de ‘sentido común’ que excluye todo pensamiento crítico, disruptivo, diverso, y no solo pensamiento, también estilos de vida”.

El jesuita afirmó que la autonomía es necesaria para que las universidades formen a los profesionales que la sociedad necesita, con competencia profesional y ética.

“Necesitamos autonomía para escrutar la acción del estado y poder decir una palabra crítica frente a lo que hace el gobierno y el Estado. Para vencer la resistencia al cambio e impulsar la innovación social en favor de la igualdad, de la participación, de la inclusión. Para dar la batalla cultural por los valores de la pluralidad, la tolerancia, la solidaridad, la justicia”.

Luis Arriaga, SJ, señaló que “la crisis de derechos humanos en México no se ha revertido. Y no lo ha hecho porque sus causas son profundas y estructurales: se trata de problemas que son más de Estado que de gobierno, y aunque el gobierno ha cambiado, el Estado no lo ha hecho”.

El Rector del ITESO instó a ir más allá de la polarización para señalar lo que los nuevos gobiernos no hacen para revertir la crisis, como la construcción de alternativas, y se refirió a las respuestas que las universidades jesuitas quieren dar a este contexto. “En una crisis de derechos humanos, resulta claro que esta crisis no nos puede resultar ajena. Por el contrario, nos interpela a actuar con urgencia. Especialmente porque lo que está en juego es la dignidad humana, el respeto que merece cada persona por el solo hecho de serlo”.

Arriaga recordó las palabras de Fernando Fernández Font, SJ, expresidente de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL), quien señaló que el discurso y la praxis de los derechos humanos son punto de llegada para las universidades jesuitas.

“Por estas razones, en las universidades jesuitas buscamos que en la docencia, en la investigación y en la vinculación los derechos humanos sean un eje de trabajo fundamental”.

Luis Arriaga, SJ, señaló que desde las universidades confiadas a la Compañía de Jesús se sueña con un mundo mejor y se promueven sociedades en las que el respeto a la dignidad de las personas sea realidad.

“Con ese sueño estamos comprometidos y, como lo hicimos en el pasado, frente a gobiernos adversos, lo haremos en el presente ante gobiernos que prometen un cambio que aún debe concretarse. Debo decir, además, que esta es una posición que no solo sostenemos en México sino en toda la región”.

Mario Patrón, rector de la Ibero Puebla, destacó que “no hay justicia sin derechos humanos y menos aún hay reconciliación sin derechos humanos porque se pone en el centro a las personas”. Resaltó que los derechos humanos son parte de la identidad de la Compañía de Jesús y que se trasmite a tres identidades de las universidades jesuitas: la académica, la investigación y la incidencia.

“Estamos viviendo un primer año de un nuevo gobierno en donde hay luces y sombras, pero sobre todo hay una polarización social fuerte. Hay una polarización a partir de calificativos entre chairos y fifís, conservadores, no conservadores, etcétera. Frente a esto el papel de las universidades es básico porque es en las comunidades universitarias donde tendríamos que hacer el esfuerzo por salirnos de estas dicotomías descalificadoras y construir alternativas”, dijo Patrón.

Texto: Judith Morán, ITESO.

Fotos: Roberto Ornelas, ITESO.

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